Crédito alternativo

| junio 20, 2009 | 1 Comentario

Suele decirse que los bancos “le prestan a uno un paraguas cuando hay sol y se lo piden de regreso cuando llueve”. Como su nombre lo indica, el crédito alternativo es aquel que, a diferencia del que conocemos tradicionalmente, no tiene que ver con aquellos que otorgan bancos, cajas y financieras.

Generalmente el mercado de la financiación está compuesto por los individuos que no son “target” para las instituciones que otorgan créditos tradicionales, y el enfoque apunta a los segmentos que se ven excluidos en los procesos de desarrollo económico.

Al tener un funcionamiento diferente al bancario habitual, sus formas de financiamiento son más allegadas al cliente y por ello sueles seleccionar mejor a sus clientes. Al mismo tiempo, tienen una mejor imagen (más “simpática”) ante la sociedad por su manejo y por, entre otras cosas, carecer de la burocracia de papeleos que el sistema suele tener.

Podríamos decir que hasta son más “humanistas”, puesto que al cliente le brindan asistencia técnica y le solicitan garantías que estén a su alcance, mientras que, al mismo tiempo y muy importante, muchos suelen cobrar menos gastos y una tasa de interés que no llega a la de los “tradicionales”.

No obstante, las instituciones de crédito “alternativas” suelen sufrir diversos problemas debido a su estructura y especialmente a la de sus clientes: la tasa de morosidad le provoca pérdidas y el acreedor suele ser muy flexible frente a la misma, contablemente no se les puede dar un seguimiento y eso afecta a la cartera.

Que los deudores no paguen lleva a que estas entidades pierdan prestigio, que el exceso de “bondad” aumente la mora, se incrementen sus costos administrativos, varíen sus tasas y finalmente que sus números terminen en “rojo”.

Una particularidad que llama la atención sobre este tipo de créditos es, en muchos lados, la complicación para que las mujeres accedan al mismo. Su rol en la familia o la comunidad, la falta de bienes a su nombre y sus actividades productivas diversas parecieran ser algunos de los factores que le juegan en contra, ya que suele ser difícil analizar su prioridad de gastos.

Sin embargo, esto es una injusticia porque diversos estudios han demostrado que ellas son mejores pagadoras.

Tags:

Categoría: Guía práctica

Comentarioss (1)

Trackback URL | Comments RSS Feed

Enlaces recibidos

  1. Solicitud de crédito | julio 21, 2009

Deja un comentario


Logo FinancialRed